viernes, 4 de febrero de 2011

Balance de semana

Ante todo quiero deciros que os leo aunque no os comente. Desde el trabajo no puedo comentar porque salta el control de red y ‘deja huella’ y, últimamente, en casa no estoy sola ni un minuto y no puedo escaquearme tan fácil.

En un principio había pensado en hacer una entrada sobre mis malos hábitos, pero he cambiado de opinión. No es que tenga demasiados, pero últimamente éstos se están agravando volviéndose más continuos y obsesivos. Los conozco demasiado bien y hablar de ello sólo me pone de mala leche porque, en el fondo, o no tan en el fondo, sé que son dañinos, autodestructivos y, encima, dejan huella.
Sigo oyendo eso de ‘come bien’ y ‘eso no es comida, no me extraña que estés así de flaca. Luego dices de las anoréxicas…’. ¿Decir yo de las anoréxicas? ¿qué voy a decir yo? Madre mía, si realmente supieran lo que yo digo, lo que dejo de decir y lo que pienso sobre las anoréxicas…
Y es que intento calmar mi ansiedad y lo único que hago es dejarme marcas de mordiscos y mordisquitos. Menos mal que en el trabajo, por lo menos, nadie me agobia con el tema. Saben de qué pié cojeo aunque no lo comentan demasiado y me dejan hacer, comer o no comer. No me importan los comentarios de ‘normal que estés así, con lo que comes’. Son verdad. Nada que objetar. Nada en contra. No los hacen de manera despectiva y lo agradezco un montón.
Por otra parte, esta semana he recibido algunos halagos (también críticas pero prefiero comentar los halagos que son menos comunes). Mira qué mona, que cuerpito, como una muñeca. Así, todo seguido mientras la persona que me lo decía me agarraba por la cintura con ambas manos y casi podía tocarse los dedos de una mano con los de la otra. Me hizo sentir genial. Todos deberíamos sentirnos de esta manera por lo menos una vez al día. Después una mención a mi pequeño pero notable cambio de look. Te queda muy bien, estás muy guapa. Vaya, pues gracias. Sonrisa de oreja a oreja, mi Ego más grande que nunca y yo tendiendo a mi mínima expresión (aunque estoy lejos de aquella que me llevó de cabeza al psiquiatra).
Necesito más días así. Necesito un fin de semana sin agobios. He pensado en ‘escaparme’ un fin de semana por ahí e incluso he mirado vuelos, pero… ¿cómo digo que me marcho yo sola a cualquier sitio? Imposible. Mi madre se extrañaría y haría mil preguntas, mi novio, las que haría mi madre y alguna más…

4 comentarios:

  1. Guapa!! Que buena sensacion cuando te tocan y te dicen lo flaquita que estas!! Es lo mejor del mundo!!!
    Un beso muy fuerte y animo bonita!!

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  2. VETE. Es tu vida, haz con ella lo que te venga en gana :)
    Luego la vida se acaba y nos arrepentimos...

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  3. Preciosa,
    Me alegra que te sientas bien pero ya sabes, cuidate y quierete, si no lo malo ahogará lo bueno y hay que disfrutarlo.
    Escapar? seria tan bueno... y ojalá fuese fácil, es algo que yo tb he pensado muchas veces y no sé que aconsejarte pq siempre está el "dar explicaciones" que hace tirarme atrás. Siento no poder ser de ayuda.
    Gracias por tus comentarios, y por saber que estás ahí.
    Ánimos y se feliz.
    muaaaaaa

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  4. Casi llevas desaparecida tanto tiempo como yo.
    Reconozco que yo en tu caso mentiría, me invento cualquier cosa y me pego un fin de semana de spa, por ejemplo.
    Te dan la vara con todo, ¿no? Pues por darles otra razón, que no quede.
    Dicen por ahí que en situaciones así una debe elegir entre pedir permiso o pedir perdón (a la vuelta).
    Tengo poco ego, no me cuesta pedir perdón. Sobre todo cuando me salgo (salía) con la mía.
    A ver si dejan de respirar todos en tu nuca y puedes escribir más a menudo.
    Un beso!

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