viernes, 29 de enero de 2010

Un artículo de Yahoo.

Copio aquí un articulillo que he encontrado en yahoo por si a alguna le sirve de algo. Ya sabéis que esta semana estoy 'out' así que actualizo en plan de pasada!

Nutrientes para adelgazar o mantenerse en línea

jue ene 28 12:05

Este mundo sufre problemas de excesos, exceso de peso, exceso de hambre, exceso de desigualdades, exceso de gordos, exceso de flacos. Exceso de excesos.

Resulta paradójico que haya mil millones muriéndose de hambre y otros tantos con exceso de peso. Llego a la conclusión de que todo es un problema de excesos, y creo que el principal es el consumismo voraz que nos ha llevado a tan terribles situaciones. ¿Qué se le va a hacer?

Ante el sobrepeso creo que lo más sensato sería hacer una dieta equilibrada, ejercicio y una actividad mental positiva. Estoy seguro que cualquier persona, descartando los que tienen problemas hormonales o genéticos, si evitara los excesos alimenticios y la mala comida, el sedentarismo y las actitudes derrotistas, recuperaría su peso normal - kilo arriba o kilo abajo - en un periodo razonable de tiempo. Digamos de 6 a 18 meses.

A continuación ofrezco algunos elementos nutricionales que están siendo utilizados con éxito en la “nutrición ortomolecular” para bajar de peso. Yo creo que con lo dicho arriba sería suficiente para bajar de peso. Pero si alguien quiere echar una mano para hacer más fácil y rápido el descenso estos nutrientes ayudarán por sí mismos. Los menciono y explico de forma breve y sucinta, su mecanismo de acción y características generales.

Carnitina.

La carnitina es un aminoácido (componente de las proteínas) cuya función es la incorporación de la grasa a las células para su utilización. Los deportistas la utilizan porque les da mayor energía al introducir grasa a la célula. La grasa es altamente energética, un gramo proporciona 9 calorías; si hacemos ejercicio y tomamos carnitina ayudaremos a nuestro organismo a introducir esta grasa a las células para su posterior utilización y por lo tanto su eliminación.

Picolinato de cromo.

El cromo es un oligoelemento que contribuye a aumentar la sensibilidad de los tejidos a la insulina, con lo que los niveles de azúcar en sangre se regulan. Se ha visto, y se ha comprobado científicamente, que acelera la degradación de las grasas, ayuda a definir músculos y controla nuestro apetito al actuar sobre la insulina y por lo tanto sobre los niveles de azúcar en sangre.

Fibra.

La fibra, además de sus beneficios intestinales –es un excelente laxante- ayuda a bajar de peso porque, al ser altamente higroscópica –gran capacidad de absorción de agua- forma una sustancia gelatinosa en el intestino. Esta sustancia es capaz de “secuestrar” y arrastrar las grasas evitando su absorción, y siendo desechadas a la hora de evacuar. Eso sí, no todas las fibras actúan de igual manera, las que mejores efectos han demostrado son las de digestibilidad media.

Rosa de Jamaica.

La rosa de jamaica (hibiscus sabdariffa) es una flor roja con la que se hace una deliciosa agua refrescante de jamaica. Se ha visto que esta flor tiene múltiples propiedades, entre las que destaca la reducción de peso. Esto se debe en parte a sus propiedades diuréticas.

¿Dónde obtener estos nutrientes?

De manera natural podemos obtener la carnitina y el picolinato de cromo en alimentos de origen animal como las carnes, pescados, leche y huevos. La fibra, en cambio, está presente en frutas y verduras, sobre todo en la cáscara. Comamos la manzana sin pelar y tomemos el zumo de naranja o pomelo sin colar. Si podemos evitar quitar la piel de frutas y verduras, cuando sea posible, hagámoslo.

Pero no os preocupéis ni compliquéis la vida. Existen complementos nutricionales, sobre todo aquellos llamados "Fat burners" –quemadores de grasa- que contienen picolinato de cromo y carnitina entre otros componentes. La fibra se puede obtener ya de forma directa en polvo que se diluye en agua y se toma de forma directa. Una de las mejores fibras es el Psyllium Plantago, conocido así por farmacéuticos y herbolarios, que no tendrán ningún problema para encontrar. Incluso la flor de jamaica la encuentran ya encapsulada, porque hacer agua de jamaica a diario es un rollo.

Existen muchos más nutrientes que nos ayudan a controlar o a reducir nuestro peso. Iremos hablando en futuros post de ellos. Si tenéis alguno específico en mente hacédnoslo saber. Muchas gracias.

jueves, 28 de enero de 2010

La tortura

No, no me refiero a la canción de Shakira y Alejandro Sanz. Es que últimamente me están torturando en el trabajo. No quiero aburriros así que no voy a dar detalles, sólo deciros que me siento inútil y estoy aburrida hasta límites insospechados. Casi preferiría que me tuvieran sin hacer nada y así poder entretenerme leyendo mis alibros y paseando por vuestros blogs. Pero no, me mantienen ocupada todo el día con algo que no tengo muy claro que a mí me vaya a servir para nada. ¿Resultado?: no me da tiempo a leeros a todas, no puedo comentaros y tampoco puedo hacer entradas. De hecho esta la escribí durante una reunión que me tenía totalmetne obnubilada del grandísismo interés que ésta podía ejercer sobre mí. He sacado 5 minutos antes de volver a estar ocupada para pasarla al blog.

Así que os pido paciencia hasta que me liberen. FREEDOM HIDDEN!!! Porque me siento secuestrada, encerrada y obligada a algo que no me gusta. Y eso me frustra y me deprime y me enfada y me violenta. Así que siento una ansiedad considerable que intento que se me pase bebiendo agua porque si no me va a dar por aramarme y/o morderme. Cosa que ya he empezado a hacer. Escribir esto me sirve de terapia, así no puedo arañarme ni morderme mientras lo hago. Pero se me están acabando los recursos...

1 hora. En una hora me sueltan para que me confíe. Hora y media libre para dar una vueltilla, hacer algo de ejercicio y después de vuelta a La Tortura. Otras dos horas y media de perder el tiempo...

domingo, 24 de enero de 2010

Conversaciones con un retrete


Sí, ya lo sé. Nunca he sido muy normal aunque yo pensara que sí. Ahora que una ha crecido y madurado, y es mucho más experta en la materia, se da cuenta de que aquello que decían en su época de universitaria rebelde es verdad: soy rara. ¿Qué le voy a hacer? Pues no soy como los demás ni quiero serlo. Claro que hoy me he llegado a preocupar. ¿Hasta qué punto estoy loca? ¿Como una cabra? ¿Paranoica? ¿Esquizo?
Os cuento.

Hoy he ido a pasar el día a una ciudad cerca de aquí con unos amigos. Como siempre que se reúne un grupo de gente, es obligatorio (o por lo menos lo parece) quedar para darse un banquete de los buenos. Bien, pues hemos comido como reyes. Como en una boda. En una buena, encima. Estaba todo buenísimo. Mientras comía, mi cabeza iba por libre imaginándose como cada pedazo de comida que entraba en mi boca bajaba por mi garganta, esófago, llegaba al estómago para mezclarse con jugos gástricos varios. En fin, yo comía y mi cabeza me torturaba. Después del café me he levantado al baño. Me meaba. Algo normal. Sin ninguna maldad escondida. Llego al baño y miro la taza del váter. El cabrón del retrete me sostiene la mirada. ¿Quieres vomitar? Sí, sé que quieres echarlo todo. ¡Puf! No. Me bajo los pantalones, el tanga y a lo mío. Meada al canto. Me levanto y me visto. Venga, sabes que no me atascaré. Ya sabes que funciono perfectamente, me has probado al llegar. ¡Qué no jodido retrete parlanchin!

Y es que me estoy volviendo loca porque realmente esta conversación tuvo lugar. Lo juro. Juro que la puta taza del váter me retó a que vomitara todo lo que había comido. Pero fui fuerte. Sí, la más fuerte del mundo. Porque normalmente suelo vomitar incluso cuando he comido la mitad de las calorías que me he metido entre pecho y espalda en la comida de hoy. Evidentemente después no he cenado.

miércoles, 20 de enero de 2010

Débil ¿?

¿Alguna vez habéis vomitado o intentado vomitar gominolas?

Además de ser dificilísimo, porque las muy jodidas supongo que van deshaciéndose hasta quedar prácticamente diluidas al llegar al estómago (las que vomitáis habitualmente ya sabéis que es de lo más desagradable hacer salir este tipo de alimento), al regurgitarlas dejan bastante irritada la garganta porque con ellas es inevitable que salga también bastantes ácidos del estómago. Por otra parte, como se deshacen, nunca sabes si has vomitado todas las que has comido o si, por el contrario, se han quedado alguna escapada por ahí flotando entre ácidos estomacales para convertirse en reservas energéticas para nuestro maravilloso cuerpecito.

¿A qué viene esto ahora? Pues viene a que al medio día, es decir, a la hora de comer que normalmente me escapo de la oficina y voy a hacer algo de deporte, hoy, por el camino, he sentido la necesidad imperiosa de zamparme una bolsa de esos dulces infantiles, blanditos y brillantes. Por consiguiente, al terminar de engullir, también he sentido la imperio
sa necesidad de sacar todo aquello de mi cuerpo y así dejar que mi mente descansara en paz porque me estaba martirizando recordándome lo débil que había sido, lo asquerosamente golosa que soy. Y para más INRI, en ese preciso momento me cruzo con la chavala más flaca que he visto en mucho tiempo. Monísima ella, con unos vaqueros grises, un jersey del mismo color y una chaqueta negra. Guapísima. ¡Toma! Por si fuera poco con el remordimiento que me carcome por dentro ahora te cruzas con una real thinspo de cagarse la perra. ¡Toma! ¡En toda la boquita! Por imbécil. Mientras, los ositos de colores blanditos y brillantes descansan en mis tripas descojonándose de mí.

De la misma me he dirigido a unos grandes almacenes, me he recorrido las distintas plantas hasta que he encontrado un servicio en el que no había nadie y he echado un asqueroso líquido de color indefinido con unas bolitas de colores nadando en el mismo. ¡Puaj! No tengo otra manera de expresarlo ¡Puaj! Vale, ya está. Respira, parpadea para que te dejen de llorar los ojos y no se pongan tan rojos. Cuidado con el rimel. Repasa un poco el maquillaje antes de salir de los servicios. OK. Perfecto, ya puedo volver a lo mío.

Caí. Caí de nuevo. ¡¡¡Otros 300 puntos negativos para hoy!!! Jurjurjur.

lunes, 18 de enero de 2010

Más de diez años...

Esto del facebook es un... no sé muy bien lo que es. Me explico:
Hace ya más de 10 años que dejé el colegio y, por tanto, hace exactamente el mismo tiempo que no veo a muchos de mis ex-compañeros/as. Con esto del facebook, parece que la gente se está poniendo en contacto con lo que he recibido un montón de solicitudes de amistad de gente de la época del colegio. En realidad, me hace ilusión volverlos a ver, recordar cosas de aquella época, etc. Bueno no todo porque tuve épocas malísimas en el colegio y anécdotas que me habría gustado más bien olvidar y que permanecen grabadas a fuego en mi memoria. Pues después de todo este tiempo, yo, con mi mente retorcida que he ido cultivando durante todos estos años, no puedo dejar de fijarme en que la mayoría de las chicas están delgadas, flacas, escuálidas. Incluso aquellas que eran gordas. Sí, las típicas chicas que en la época del colegio eran redondas, rechoncas, ahora están estupendas y esculturales. Es que no tengo palabras para describirlo...
¿Envidia? ¿Sorpresa? ¿Me alegro? ¿Me da rabia? Pues todo eso y mucho más. Se me agolpan un montón de sentimientos contradictorios que no soy capaz de expresar. El caso es que me tengo un sentimiento de satisfacción por aquellas que en su época tuvieron que aguantar insultos y desplantes de tipejos sólo por el hecho de no ser flaca. Me enorgullece el hecho de que ahora, quien las vea, recuerde aquello y quiera tragarse sus palabras, atragantarse con ellas y ahogarse incluso. ¡Te jodes! porque ahora soy yo la que me rio y te miro por encima del hombro anormal.
Y es que en el fondo no puedo dejar de sentirme identificada aunque en mi caso no se hayan metido nunca conmigo por estar pasada de kilos (porque siempre he sido delgada). Pero da lo mismo. No sé por qué extraña razón me pongo en su lugar. Por eso las aplaudo. Claro que no por ello dejo de sentir envidia. Porque siento que ellas han tenido éxito y yo no. Me siento perdida de nuevo... y no quiero perderme porque sé lo que eso conlleva: atracón. Y no puedo permitirme caer tan bajo de nuevo. Hidden, si sigues vomitando el alma por lo menos que no sea porque te has dado el atracón de tu vida.

Estos sentimientos de por qué tú sí y yo no me frustan, me sacan de quicio, me crean una ansiedad que muchas veces no logro controlar y terminan en llenarme la boca y el estómago con cualquier cosa para luego dejar que el desagüe se lleve mis penas por un rato. Porque vuelven, siempre vuelven.

pd: ¿por qué se ha eliminado el blog http://princes-5.blogspot.com/ ? Lau!!! dónde te has ido???

miércoles, 13 de enero de 2010

¡¡Viva el SENSACIONALISMO!!

Hoy he leído una entrada de Eat me, drink me en la que se habla de un artículo que publicó la revista Glamour en la que salía una mujer de 1,80 y 80 kilos. Con sacar una foto desnuda de una mujer así en una revista de moda la polémica está servida. A la redacción llegaron un montón de comentarios (la mayoría de mujeres) aplaudiendo la iniciativa. Hasta aquí no hay problema. El problema surje cuando otros medios de comunicación se hacen eco del tema y lo trasladan al tema de TCAs. ¿Por qué? se preguntará mucha gente. Bien, pues porque la mayoría de las veces se habla sin conocimiento alguno del tema. ¿Nadie se da cuenta de que algunos periodistas (no me gusta generalizar porque hay periodistas que se molestan en documentarse con fuentes fidedignas antes de abrir su bocaza y meter la pata) lo único que buscan es puro amarillismo y sensacionalismo? Y después tienen la cara de decir '¡tengo una carrera!' y se quedan tan tranquilos. Pues señoras y señores yo también tengo una carrera (dos, mejor dicho) y usted es una alcagüeta y una cotilla, y habla con esa bocaza tan grande porque no tiene ni puta idea de lo que está hablando y, claro, la ignorancia es la madre de la osadía.

Para ser clara y sincera, estoy un poco hasta los cojones de temas como el de esta modelo y de alguna otra que han sacado por ahí. No estoy en contra de que haya modelos de tallas grandes, ni mucho menos, debería de haber más. Pero toda la polémica que sale de estos artículos me repatea un montón. Todos los comentarios hipócritas que deja la gente... ¿Cómo que ésta es una mujer de verdad? ¿y que soy yo, un árbol? Miren, por favor, a su alrededor cuando caminan por la calle y hagan una media de todas las chicas con las que se cruzan porque estoy segura de que la mayoría ni miden 1,80 ni pesan 80 kilos. Sé que las modelos de pasarela (1,80 cm y 53 kilos) tampoco son lo que se ve por la calle pero al igual que sacan 'modelos' de 1,80 y 80 kilos, podrían hacer un reportaje con una mujer, repito, mujer, de 1,65 y 55 kilos que creo que es lo que más abunda por ahí. Ahora sacan fotos de chicas gordas en las revistas porque a los sensacionalistas de los periodistas les gusta crear polémica; claro si sacan a una chica bajita no hay polémica que valga. Además, estoy harta de ver en programas de televisión decir que esto sí que es una mujer a, precisamente, una mujer que está escuálida y que se cuida en extremo porque se tiene que poner todos los días delante de una cámara.

Please, give me a rest.

En fin, ¡viva el sensacionalismo!

En esta entrada están los link tanto de la entrada de 'Eat me, drink me' como a los artículos sobre el tema.

lunes, 11 de enero de 2010

No sé por donde empezar...


No me salen las palabras. No sé explicar cómo me siento, ni qué es lo que me pasa. De hecho, no sé si me pasa algo porque llevo la vida más monótona del mundo. Nunca me pasa nada. Bueno, pensándolo mejor, es que mi vida me aburre porque este año pasado me pasó de todo (accidente de tráfico incluído).
Puedo decir que hoy es el primer día del resto de mi vida. ¿Por qué? os preguntaréis. Bien, pues porque después de 6 meses sin trabajar de seguido por mi baja por ataques de ansiedad (entre otra cosas que no me diagnosticaros porque callé como una puta) y por mi accidente después. Hoy vuelvo a la vida cotidiana como la conocí hasta julio. Hoy he vuelto a la oficina a las 8 de la mañana como todos los demás borregos trajeados que me acompañan en el tren que me lleva hasta el centro. 9 horas de trabajo. 9 horas delante de esta máquina que me consume la energía. 9 horas de nada. 9 horas perdidas...
Intento cambiar algunas cosas, algunos hábitos. Malos hábitos que han calado tan hondo en mi vida que ya parecen parte de ella. Necesito volver a sentirme yo misma. Necesito volver a recobrar el control.
He estado analizando los momentos que me hacen perderme. Lo he logrado. Cualquier situación que no puedo controlar y que se me escapa de las manos, cualquier situación que me hace enfadar, en cualquier momento en el que me siento sola o abandonada, cuando no sé lo que hacer porque me han dejado sola en casa... Esas situaciones hacen que pierda los nervios y que un vacío se apodere de mí. Eso basta para que me entren unas ganas horrorosas de atiborrarme de dulces. Sí, dulce. Abro todos los armarios de casa en busca de bollos. Cualquier cosa con la que llenarme la boca.
Hace ya tiempo que no me doy ningún atracón, pero en todo momento en el que me siento obligada a cualquier cosa, no puedo desacerme del sentimiento de que me tengo que llenar la boca con lo primero que pille. No lo entiendo; no me entiendo.
Hace unos días vi la película 'Gordos'. La recomiendo. En ella se dan diferentes razones por las que la gente engorda y cada uno las vive de una manera diferente, pero todas ellas reales como la vida misma. Creo que nosotras la podemos analizar desde nuestro punto de vista (siempre tan diferente del de la gente que nos rodea).
Como necesito un poco de disciplina, aunque sea autoimpuesta, me he apuntado a la carrera que organizan Secreta y Rossie. Nunca se me ha dado bien eso de las carreras pero me ha parecido una buena oportunidad para controlarme un poco. Ya no tanto por conseguir puntos o bajar kilos. He llegado a un punto en el que eso no me importa tanto. Hacía más de un mes que no me subía a la báscula y me subí para saber el peso de inicio de la carrera. 46,50. Demasido para mí. Demasiado poco para mi madre. Todo depende del punto de vista desde el que se mire.
De vuelta a la vida normal. De vuelta a la ¿normalidad?.