lunes, 30 de noviembre de 2009

Sentencia: Declarada CULPABLE

¿por qué me hacen sentir culpable por perseguir lo que quiero?

Hace unos días a mi madre la dio un ataque de sinceridad y se puso a llorar delante de mí diciéndome que yo no estaba bien, que no era normal que estuviera así de flaca, que comiendo de la manera que lo hago cuando estoy con ellos no es normal que no haya engordado más de 3 kilos, que está preocupadísima, que mi padre también, que está preocupada por la salud de mi padre, que es imposible que coma normal, que debo de tener un TCA, etc.



RESULTADO: sentimiento de CULPABILIDAD. La idea de TODO ES CULPA MÍA ha vuelto y no logro deshacerme de ella. Casi nunca suelo pensar en que sería mejor que no estuviera viva. Esta vez lo hice; Muerto el perro se acabó la rabia.


Lo primero que pensé es en que mis padres prefieren que sea una gorda infeliz y deprimida en lugar de lo que soy ahora. Sí, de acuerdo, ya sé que no soy la persona más feliz del mundo pero es que me desborda todo lo que tengo alrededor. De lo malo, malo, no quiero esconderme en un saco cada vez que me miro en un espejo o salgo de compras. Normalmente, me gusta lo que veo. Es injusto por mi parte pensar que mis padres no quieren que yo sea feliz porque sé que no es verdad. Lo que ocurre es que no entienden que yo me vea bien estando así de ‘flaca’ (según ellos). Por tanto, nos encontramos en una situación en la que ni yo los entiendo a ellos, ni ellos me entienden a mí. Y todo esto da lugar a enfrentamientos en los cuales yo siempre salgo perdiendo porque vuelvo a mí manía de querer contentar a todo el mundo, olvidarme otra vez de mí y caer en esta depresión que tengo pegada al culo y de la que logro olvidarme sólo en momentos contados.


Vuelvo a tener la sensación de que necesito escapar. Pero no sé cómo…


jueves, 19 de noviembre de 2009

¿Quien la sigue la consigue?

Me mandan para casa a descansar...
Baja, again.

martes, 17 de noviembre de 2009

Indecisa

¿Pero desde cuando me he vuelto una indecisa insoportable?

Normalmente siempre he tenido las cosas bastante claras. Me gusta saber las opiniones de los demás y si entienden del tema en cuestión más que yo, más aún. Pero aún así siempre tenía una idea y una decisión medio tomada en mi cabezota.

Ahora es diferente. Me he vuelto miedosa a la hora de tomar decisiones. No es que no las tome, sino que las tomo y sin pasar 15 minutos siquiera cambio de opinión. Ahora esto, diez minutos más tarde lo otro y diez después lo de más allá. ¡NO ME ACLARO! Me dejo influenciar más que ac
onsejar. No me entiendo. No me soporto. No me gusta no tener las cosas claras. Estoy en un momento de mi vida que tengo que tomar un montón de decisiones y responsabilidades y ahora no es el mejor momento para que me ponga a dudar de mí misma. ¡AHORA NO! Si es que parece que tengo el don de la inoportunidad para todo. Siempre voy a destiempo; cuando hay algo bueno de lo que aprovecharse llego tarde, si comienza por ejemplo una nueva ley que es una putada para cierta gente, seguro que yo estoy dentro del grupo agraciado. Si es que creo que alguien me ha echo mal de ojo o algo así...

¡¡¡SOCORRO!!!

Lo peor es que todo esto me agobia y me da ansiedad. Y la ansiedad es mala compañera para mí. Normalmente me da por atracarme con todo lo que encuentro en la cocina. Ahora no puedo porque estoy acompañada en casa. Esta semana no estoy sola el tiempo suficiente para caer y solucionarlo, así que no tengo otra; no caigo y me aguanto con toda esta mierda dentro. Pienso que hasta igual me viene mejor; no como, no vomito. No está mal. Ahora que he vuelto al trabajo, salgo de casa a las 7:15 y no vuelvo ningún día antes de las 21:00. Me escaqueo de la comida de la oficina, desayuno mi tazón de café y ceno como una persona normal. No lo llevo mal.

Mañana tengo revisión con el médico. A ver lo que me dice... Tengo miedo.


viernes, 13 de noviembre de 2009

Insomnio

Vuelvo a tener insomnio. Hacía tiempo que no me pasaba una noche entera sin dormir más de hora y media seguida. Me he pasado la noche mirando el reloj… puedo asegurar que se me ha hecho larga. Parecía que nunca iba a llegar las 6:30. Al final han dado las 6:30, claro está.

Esta vez mi insomnio tiene una razón de ser distinta a la habitual. Normalmente suelo permaneces despierta sin poder dormir porque mi cerebro se niega a ‘apagarse’. Me preocupo por todo y por todos. No lo puedo evitar. Pero esta vez ha sido distinto. Mi dolor de espalda ha sido de campeonato. Hoy tengo sesión de rehabilitación. No sé si voy a ser capaz de soportarla… pero sé que es por mi bien y que, en unas cuantas sesiones, notaré mejoría.

Más cositas…

Últimamente he notado que por la calle veo cada vez más chicas flacas. No delgadas, no; flacas. No tengo muy claro si es que tiendo a fijarme sólo en ellas o que realmente cada vez hay más ‘delgadez al desnudo’. Además tengo fijación con los pantalones que llevan. Muchas de ellas están más flacas que yo y los pantalones las quedan bien. Tengo problemas para encontrar pantalones de vestir de mi talla…

martes, 10 de noviembre de 2009

Me han dado una patada en el culo

Sí, así como suena. Hasta me duele el culo del patadón... Me explico:

Después de decirle a la médico rehabilitador que no estaba como para trabajar todavía la tía se empeñó en darme el alta, así que he vuelto a currar con mi dolor de espalda, de cabeza y mi vértebra movida que no quiere volver a su sitio de momento.

En parte me alegra volver a tener conexión a diario porque echaba mucho, muchísimo de menos todo esto y a todas vosotras. Por otra parte, me habría gustado ser yo la que le habría dado una patada en el culo a esa doctora prepotente que me trató como si fuera una niña tonta. A ver Petarda de los Cojones! Entérate de que tengo un cargo de responsabilidad en una oficina en la que me paso 8 horas delante de un ordenador y tengo un esguince en el cuello. ¿Te parece que voy a aguantar todo el día así? Anormal de los cojones...

En fin, a mi alrededor siguen martirizandome y diciendome que estoy excesivamente delgada, que no es mi peso normal, etc. Y ¿cuál es mi peso normal? ¿Sólo por haberme pasado la vida siendo un cerdito dormido en los laureles y comiendo como un animal se considera aquel peso normal? Pues fui gilipollas. No puedo decir otra cosa. Si hubiera 'despertado' antes y hubiera puesto medidas mucho tiempo antes, puede que ahora mi peso se considerara 'normal'. No estoy tan delgada, o flaca según a quién se pregunte, como antes pero no me veo mal. De momento quiero mantenerme.

Lo peor es aguantar los comentarios de mi madre. Pero como ya sabemos, las madres, madres son y se preocuparán toda la vida por que comamos y estemos más rellenitas que otra cosa.