jueves, 28 de mayo de 2009

¡Feliz año nuevo!




Bueno, lo primero y más importante de todo: MUTXAS GRACIAS A TODAS POR VUESTRAS FELICITACIONES!!! Esta mañana cuando las he leído todas me han hecho mutxa, mutxisisima, ilusión. GRACIAS, GRACIAS y mil veces GRACIAS.

Además, hoy he llegado tarde al curro porque tenía revisión médica (la anual de la empresa), así que estaba deseando llegar para chequear mi correo.
La revisión, todo bien, excepto el comentario malicioso de la médico: ‘estás bajo peso, ¿lo sabes? Tu peso está por debajo del límite de lo considerado normal’. Sonrisilla de circunstancia. La médico prosigue: ‘¿siempre has estado igual?’. Ejem, mi mente funciona solita en estas situaciones, lo sabéis. ‘Sí, mi madre es igual y siempre estoy más o menos en el mismo peso. Creo que una vez llegué a pesar 2 kilos más que ahora…’. JAJAJA, y 10 más también, pero eso a ti no te interesa Puta (Tengo la mala manía de llamar, bueno insultar, siempre de la misma manera a las mujeres. Es una manía muy fea pero no lo puedo evitar. Creo que alguna vez hasta le he llamado puta a algún hombre. ¿Os podéis imaginar la cara del tío en cuestión al oírme llamarlo Puta? En fin, paranoias que tengo). Y eso de que estoy por debajo del límite de lo considerado Normal… pues creo que depende de lo que se considere normal. He pesado bastante más de lo que debería y de lo que vengo pesando desde navidad. La balanza ha marcado 46, así que para mi altura de ficus enano no lo considero un peso como para llamarme la atención en una revisión médica que es simple paripé. Realmente me las hago por el tema de la anemia. Con mis años no me interesa que me midan y me pesen (no creo que a estas alturas vaya a pegar el estirón), como comprenderá (o puede que sea eso lo que precisamente la muchacha no comprende). En fin, he salido de allí, me he tomado un cortado y a currar a las 11 de la mañana. Perfecto. Se me va a pasar el día super rápido.

Ayer después de salir de trabajar todo genial. La tarde de lo más relajada que era precisamente lo que necesito. Relax para ver si me desestreso un poco de todo el tema que nos está volviendo locos en el curro. De momento, nos piden paciencia y nos han dicho que la situación se alargará como un mes, así que a esperar. ¿Alguna vez he dicho que odio ESPERAR? Seguro que sí. Pues eso yo, en lugar de esperar seguiré DESesperando.

A lo que iba. ¡¡¡Me regalaron un montón de cositas!!! La verdad que no me esperaba tantas cosas. Además llevaba buscando como una loca unas deportivas que hacía años que no las veía y el angelito del Sr. Poco Tacto ¡las encontró! ¡Si es que cuando quiere es un solete!

Mis cuñados me regalaron un pantaloncito corto de colorines (esto fue para joder, en plan coña, poque yo casi siempre visto de negro) que me gustaron un montón. Sólo hubo un problema: eran la talla más pequeña y me van grandes… Los arreglaré ya estoy acostumbrada.
En cuanto a comida… ¿Dónde se ha visto que en una celebración no haya comida? Siempre me he preguntado por qué existe la manía de celebrar cosas comiendo… podría hacerse llendo a correr, no sé. En fin, que hubo queso, jamón, chorizo, langostinos, morcilla, solomillo, chipirones y, por supuesto, postre. Resumen: la menda no ha dormido. Siempre que ceno más de lo recomendable para mí (véase, una sopa o por el estilo, como mucho un sandwich) no pego ojo en toda la noche. Pero eso era el año pasado y hoy estoy en un año nuevo lleno de buenos propósitos y nuevos objetivos para cumplir. Y empiezo hoy con ellos. Para empezar tengo que volver a mis 43 kilos porque ese tema me está volviendo loca, así que hoy he empezado mi dieta personal. Por lo demás cuidarme un poquito, así que esta tarde me voy a que me hagan un tratamiento a un spa. ¡Voy a salir como nueva!
Ya se me ocurrirán más cositas para ir haciendo durante el año.

Y ya. Poquito más que contaros (bueno, suficiente por hoy, creo).

Aprovecho y os aviso de que mañana voy a estar missing porque tengo que impartir un curso a unos tipos de por aquí (soy la profa!), así que pasad buen fin de semana y os leo el lunes. Vuelvo a agradeceros a cada una de vosotras por estar ahí. ¡Nos vemos!















miércoles, 27 de mayo de 2009

Aniversario

Tal día como hoy hace un montón de años nací yo. Sí, sí, como leeis: hoy cumplo añitos (o añazos, según se mire).


Así que la entrada que hace unos días le dediqué a Lau, hoy es para mí a ver si me animo un poquito que con todo lo que está pasando lo necesito.



Porque tenemos que empezar a afrontar la vida sin tanta preocupación, por lo menos en este día y aunque estemos en contra del día en que nacimos, hacerle burla a la vida, enfrentarla y, aunque sea sólo por una vez, disfrutarla y hacer lo que realmente nos apetece!



Esta foto siempre me arranca una sonrisa. Me encanta.

Con todo este lío del curro, estas últimad 2 semanas he engordado cerca de 3 kilos, así que estoy en 45. Mi madre estaría encantada. Yo, por lo contrarío, no dejo de sentirme obesa. Pero, en fin, voy a darme una semana de tregua hasta que se estabilice mi situación laboral para volver a poner rumbo a los 40. Porque los necesito.


¡¡¡Mutxisimas gracias a todas por vuestros comentarios!!!



¡¡¡FELICIDADES!!!








lunes, 25 de mayo de 2009

INFORMACIÓN

Para las que necesitéis una báscula nueva, este miércoles en una de las páginas en las que yo suelo hacer compras por internet, saca a la venta básculas de la marca Terraillon. Normalmente suelen tener por lo menos un 50% de descuento de su precio en la tienda.

Si le interesa alguna puede entrar e la página http://es.vente-privee.com/vp4/Login/Portal.ashx y darse de alta. Si lo prefiere, que me mande el mail y la apadrino yo para que pueda hacer la compra.

Lo único malo, es que tarda bastante en llegar el pedido: un mes más o menos. Hay que tener un poquillo de paciencia con ellos.
Bsitos a todas!

GRITO


No puedo más. Siento que no puedo más. El viernes tuve una reunión con los jefes de mi empresa y no nos dieron muy buenas noticias, la verdad. No tengo miedo de quedarme sin trabajo pero estoy en una situación que no depende de mí. Se me escapa de las manos, no la puedo controlar y eso me molesta sobremanera. Eso de que decidan por mí y yo no pueda hacer nada me estresa, me crea ansiedad, me pone nerviosa, me enfada y me quita las ganas de hacer nada. Así que estoy sentada en mi silla delante de mi ordenador en la oficina rodeada de gente que trabaja mientras yo paso el rato, leo vuestros blogs y escribo esta entrada. Cuando termine, tengo el libro de Twilight bajado de internet para leer. Es que necesito evadirme, no pensar en nada, viajar a ese mundo de ficción, en el que a veces me gustaría vivir, que me proporcionan los libros. Y es que necesito gritar, desahogarme. O meterme en la cama y desaparecer del mundo. Tengo ganas de llorar, gritar, golpear las paredes, el teclado o lo que pille por en medio.


Odio estas situaciones. Además me hacen engordar porque me atiborro a chocolate y el chocolate se vomita fatal. ¿Habéis oído alguna vez que el chocolate es antidepresivo? Pues yo no sé hasta que punto esta afirmación es verdadera pero yo, cada vez que estoy en una de estas situaciones, me atiborro a chocolate. Es lo único que me apetece realmente.

No tengo ganas de seguir, de levantarme cada mañana para venir a trabajar. Ya no me motiva. Antes de esta situación, podía empezar a notar que estaba perdiendo interés pero ahora es que lo he pedido del todo. Normalmente, necesito cambios en mi vida. Hacer siempre lo mismo me cansa, me aburre, pierdo el interés por las cosas que se me hacen repetitivas. Esta vez han elegido por mí y no me han dado la oportunidad de realizar yo el cambio. Todavía no sé nada seguro y eso me molesta aún más si cabe.


Siento que en mi vida nada depende de mí. Todo el mundo decide por mí. ¿Y YO? ¿Qué pinto yo en todo esto?


jueves, 21 de mayo de 2009

¡¡¡MENTIROSA!!!


Sí, además de pecadora soy mentirosa. Una vez leí que los géminis somos expertos en no mentir pero también en no decir toda la verdad... Me encantó la frase.

La verdad que me considero una persona muy sincera, honesta y directa, pero hay situaciones en las que no puedo decir la verdad, no me siento capaz, me da miedo, se me colapsa el sistema y mi cabecita empieza a idear cuentos e historias varias que mi boca vomita. Os explico:

Esta mañana, cuando ha llegado mi compañera de trabajo (alguna vez he hablado de ella porque me saca de quicio su excesivamente desarrollado sentido de la responsabilidad, que siempre llega tarde aunque se marche más tarde también y alguna otra cosa más dependiendo del pie con el que me haya levantado), he ido a su sitio que está justo frente al mío y a mi derecha para hablar sobre el tema del trabajo. Hoy, supuestamente, viene mi responsable (la de mi empresa) a hablar de nuestra situación actual. El caso es que un tema ha llevado a otro y hemos terminado hablando de cuerpos de mujer. Ella está gorda, la verdad. Me ha contado que hoy tenía cita para ir al endocrino porque se iba a poner a dieta. Me parece bien. La he dado ánimos y la he dicho que ya me contaría a ver qué la decía, cómo la iba y demás. Me ha dicho que le da mogollón de envidia ver gente como yo que es de constitución delgadita. En este punto mi cerebro ha adquirido vida propia, una no controlada por mí, ha tomado el control de mi boca y ¡hala! a soltar improperios. A mí me da envidia esas chicas que tienen cuerpo de mujer con curvas, guapetonas. ¿¡Pero qué estoy diciendo!? y sigo: sí como Natalia (una ex compañera que era bastante ancha, del tipo de chica que está pasada de kilos pero maciza, dura), me daba una envidia horrorosa verla cómo la quedaban las faldas hasta la rodilla. ¡¿Eiinnnn?!. Ante esta afirmación, me ha mirado con cara de ‘pues no me lo habría imaginado nunca’ y me ha dicho que a cualquiera de esas chicas que yo decía que me daban envidia si las preguntaras si se cambiarían el cuerpo conmigo ninguna de ellas diría que no. ‘Una delgadez sana’. ¡Jajaja! Si tú supieras… ‘Porque a ti se te ve super sana’ me vuelve a repetir.

Yo no podía dejar de sentir un gozo por dentro que me hacía sonreir. Ahora pienso ‘¿Cómo es posible que diga que me gusta un cuerpo de mujer un poco pasado de kilos y con curvas cuando lo que me gusta es una delgadez bastante acusada (con curvas, sí, pero pequeñitas)?’. Hay veces que no me entiendo, pierdo el control sobre mí misma y me meto en estos berenjenales yo solita. ¿Alquien me entiende o me he terminado de volver loca y he desarrollado un trastorno de personalidad además del que ya tengo?

Pensaré sobre esto más adelante que en estos momentos mi mente está divagando un poco por donde la da la gana. Me siento nerviosa y eso me hace perder los nervios, la paciencia y todos sentimientos que normalmente controlo. Necesito saber cómo se va a solucionar todo esto del curro cuanto antes porque si no, noto como si fuera a estallar. Por lo menos he conseguido resucitar la báscula (le abrí las tripas y estuve ‘operando’ hasta que volvió a la vida) y ya tengo ese control de nuevo. Mis numeritos diarios que cuidadosamente apunto en mi agenda. He engordado algo desde mis 42,500 pero gracias a Dios (o a mí, mejor dicho) no llego a los 44 (no lo habría llevado bien). Sigo pensando que poquito a poco, tengo que dar tiempo a la gente para que se acostumbre.



miércoles, 20 de mayo de 2009

Post Dedicado



Hoy no quiero hablar de mí.

Esta entrada se la dedico a una personita que me llegó muy adentro desde la primera vez que la leí. Así que desde este pequeño lugar que ocupo en el ciberespacio sólo desearla lo mejor.

Porque tenemos que empezar a afrontar la vida sin tanta preocupación, por lo menos en este día y aunque estemos en contra del día en que nacimos, hacerle burla a la vida, enfrentarla y, aunque sea sólo por una vez, disfrutarla y hacer lo que realmente nos apetece!
De todo corazón:
¡¡¡MUTXISIMAS FELICIDADES!!!


martes, 19 de mayo de 2009

Otro poquito más de mí

Hola! hoy no tenía mucho que contar, así que me ha venido al pelo la nominación de Pedacito de Hielo. Aquí os dejo el cuestionario:



1.- ¿Qué olor te devuelve a la infancia? El olor a humedad de después de una tormenta de verano
2.- ¿Cuál es el cambio de “look” más radical de tu vida? Jejeje. He tenido el pelo de todos los colores imaginables. Supongo que el más radical fue pasar de rubia al pelo negro con unos mechones rubio platino en la capa de arriba.
3.- ¿Qué música buscas por instinto?: hard-rock
4.- ¿Qué personaje te haría cambiar de acera?: Angelina Jolie (sin dudarlo ^-^)
5.- ¿En qué amuleto sigues creyendo firmemente?: en ninguno, he llegado a la conclusión de que es todo cuestión de sugestión
6.- ¿Cuál es el ritual imprescindible de tu vida?: tengo tantísimas manías… una graciosa: cierro las puertas de todas las habitaciones antes de salir de casa
7.- ¿En dónde queda el paraíso?: tercera estrella a la derecha
8.- ¿Ama a Dios sobre todas las cosas?: Soy atea
9.- ¿Cree en algo que jamás ha visto?: En principio, si no es algo lógico no.
10.- ¿A quién le gustaría conocer?: A Coco Chanel (una mujer increíble) ¿lo tengo jodido, verdad?
11.- ¿Cuál es el ingrediente imprescindible en su comida?: En la comida ninguno. No podría vivir sin café.
12.- ¿Cómo le gustaría morir?: En paz.
13.- ¿Cuál es el motivo de su último desvelo?: Todo lo que había engullido en la última cena en casa de mi suegra que me carcomía de remordimientos y me dejó un dolor de estómago de campeonato
14.- ¿Cuál es el último objeto inservible que compró?: La mierda de báscula que tengo en casa. J
15.- ¿Cuál es el aparato que quiere que inventen?: aparato? Mejor una vacuna contra el cáncer.
16.- ¿Qué se ha robado?: Demasiadas cosas. Tuve mi época cleptómana…
17.- ¿A qué hombre/ mujer de la ficción le gustaría volver en carne y hueso?: A un vampiro. Tengo una idea tan clásica y romántica sobre ellos…
18.- ¿Cómo se imagina la vida después de la muerte?: no hay vida después de la muerte
19.- ¿Cuál es su autor favorito?: Kent Follet, Tolkien, Tolstoi… no podría elegir uno sólo. Si incluímos obras de música me quedo con Beethoven.
20.- ¿Cuál es el libro que no fue capaz de terminar?: No recuerdo ninguno que haya dejado a medias.
21.- ¿Cuál es su sueño más recurrente?: Últimamente que caigo por un vacío. Pero el más repetido es que se me caen los dientes; enteros, de raíz. Es una sensación super extraña…
22.- ¿Qué invento casero lo sigue deslumbrando?: la lavadora (suena un poco machista, pero cada vez que me acuerdo de lo que le suponía a mi pobre abuela lavar toda la ropa del trabajo de mis tíos a mano…)
23.- ¿Cuál es el objeto que más tiempo lleva en su mesa de noche?: El despertador
24.- ¿Cuál es el insulto que más le ha dolido en su vida?: Inútil
25.- ¿Cuál fue el motivo de su fiesta inolvidable?: me quedo con una de las fiestas de la universidad en la que conseguí liarme con mi Amor Platónico.
26.- ¿En donde le gustaría estar sentado?: ¡¡En la playita!! Pero con sol, un té helado en una mano y un buen libro en la otra.
27.- ¿Cuál fue el primer pensamiento de este día?: mierda, me muero de sueño.
28.- ¿Cuál fue su último motivo de celebración?: hace mucho que no celebro nada…
29.- ¿Qué obra de arte sustraería de un museo para tenerla en su casa?: cualquier pintura de Rembrandt
30.- ¿De qué se sigue arrepintiendo?: arrepentirme… no sé, creo que he aprendido de todo lo que he hecho, hasta de lo malo. No, no me arrepiento.
31.- ¿Un epitafio sobre su tumba?: no quiero que me entierren, prefiero la incineración, pero si tuviera que elegir, cito a Groucho Marx: Disculpad que no me levante.
- Escribir una lista con 8 cosas que sueñes y los valores: esto me lo salto que no estoy muy creativa hoy. Hay otra entrada por ahí que pone algo de eso…
Y nomino a toda aquella que tenga ganas de contarnos un poquito más de ella.


En mitad de esta entrada, me han llamado a una reunión de trabajo y ahora ya tengo algo que contar: mi trabajo, en estos momentos, pende de un hilo. Me explico. El caso es que yo trabajo por proyectos. Esto quiere decir, que cuando un proyecto termina o el contrato que tiene mi empresa con la empresa que requiere sus servicios termina, puede que se renueve dicho contrato para continuar o, por el contrario, te manden a otra empresa para otro proyecto diferente. Esta vez, el problema es que la empresa contratante, sigue requiriendo nuestro servicio, pero no ha renovado el contrato con mi empresa, por lo que no sé qué va a pasar conmigo: ¿me mandarán a mi oficina? ¿habrá algún otro proyecto abierto por ahí para que me manden para allá? ¿me quedo donde estoy contratada por otra empresa?... En fin, hay unas cuantas posibilidades y no sé hasta qué punto estoy de humor para regateos, exigencias y demás problemas que estas situaciones conllevan. Ains, más quebraderos de cabeza: éramos pocos y parió la abuela.

lunes, 18 de mayo de 2009

Sigo Grissssssshhhhh

Esto de no tener báscula me está sentando fatal. Cuando me descontrolo, al no saber ‘cuánto’ ha sido, al no tenerlo medido con números, lo hago más. En estos momentos, lo único medible es el volumen y eso no me es suficiente. Hoy los vaqueros skinny me aprietan un poco (como cuando me los compré) y había conseguido llevarlos cómodamente sin que me apretasen nada de nada. La verdad es que me he vuelto a proponer dejas a Mía. Bueno, siendo realista, lo que me he propuesto es dejar de darme atracones porque sé que voy a seguir recurriendo a ella siempre que me haga falta.

Comencé ayer con el propósito de no vomitar la comida. Lo conseguí. No vomité los 5 trocitos de costillas de cordero, la ensalada y el chorizo que me comí. Lo que no conseguí, fue quitarme de la cabeza imágenes de esa comida dando vueltas por mi aparato digestivo y mis pensamientos de ‘vomita, cerda, vomita que has comido mucha grasaza al tragarte el chorizo’. Estos pensamientos estuvieron martirizándome toda la tarde. Por la noche, cené un yogur Activia 0%.


Voy a considerar un logro lo de no vomitar. Es todo un paso. Hoy sigo con mi propósito y no pienso pegarme ningún atracón. Por lo tanto, para llevarlo a cabo hoy no pienso parar por casa a la hora de comer. En su lugar, me voy a casa de mis padres, que no están y sé que no han dejado nada en la nevera. Después a comprar una pila nueva para la báscula a ver si la resucito así o voy a tener que comprar una nueva.



Oh! He pensado comprarme unas pesitas para los tobillos y llevarlas puestas a todas partes (siempre que el pantalón que lleve me lo permita, claro). Además, es una manera de pesar un par o tres de kilitos más cuando me pesen los demás. ¿Qué pensáis? Puede que así consiga que me den un respiro.



No consigo animarme con nada. Sigo en un estado gris que cada vez tira más a negro. Tengo momentos en los que alguien me hace sonreir pero duran poco; menos de lo que me gustaría. Me propongo, quiero tanto, y consigo tan poco

Tengo unas ganas increíbles de que llegue el verano. Lo veo tan sumamente lejos… ¿cuándo podré salir de currar e ir a echar la siesta al sol? Es lo que tiene la zona Cantábrica, que el verano se hace de rogar y dura muy poquito.





viernes, 15 de mayo de 2009

ZERO


My reflection,

dirty mirror

There's no connection to myself

I'm your lover,

I'm your zero

I'm the face in your dreams of glass

So save your prayers

For when we're really gonna need'em

Throw out your cares and fly

Wanna go for a ride?


She's the one for me

She's all I really need

Cause she's the one for me


Emptiness is loneliness, and loneliness is cleanliness

And cleanliness is godliness, and god is empty just like me


Intoxicated with the madness,

I'm in love with my sadness

Bullshit fakers, enchanted kingdoms

The fashion victims chew their charcoal teeth


I never let on, that I was on a sinking ship

I never let on that I was down


You blame yourself, for what you can't ignore

You blame yourself for wanting more


She's the one for me

She's all I really need

She's the one for me

She's my one and only


Hoy no tengo mucho que contar así que he decidido dejar esta canción. Simplemente perfecta.


Únicamente sí que me gustaría contaros que ayer fue el primer día en mucho, muchísimo tiempo (tanto que no soy capaz de deciros cuanto tiempo ni aproximadamente) que cené y no hice mi visita habitual al baño.

¿Las consecuencias? No he dormido más de dos horas, he vomitado al llegar a trabajar el desayuno más trocitos de cena de ayer, el estómago echo una mierda, ojeras bien moradas bajo mis ojos y un sentimiento de culpa que no me deja pensar en otra cosa. Sucia, me siento sucia (además de enferma). Y tampoco cené ninguna burrada: 4 albóndigas, ensalada, 2 trocitos de queso y un helado magnum mini. ¿será que mi estómago no admite comida como una persona normal? no debe de admitirla porque al acostarme tenía el estómago tan hinchado que parecía que estuviera embarazada de 4 o 5 meses... cualquier día me saco una foto antes y después de comer porque es graciosísimo verlo.


¡¡¡PASAD BUEN FIN DE SEMANA!!!

jueves, 14 de mayo de 2009

Voy a romper una lanza a favor de mi novio...

Hola nenitas! primero quiero agradecer a todas todos y cada uno de los comentarios que me dejáis. Para mí representan una razón para llegar a la oficina y comenzar mi día. Me recargo un poquito más, siento un poquito más de fuerza por cada uno de los mensajes que tengo para publicar. Mis más sinceros agradecimientos a todas.

En el post del otro día, hablé un poco sobre el poco tacto que tiene mi novio. Pobrecito. La verdad es que me adora y, aunque no me lo diga a menudo, estoy convencida de que me quiere un montón y que sabe que tiene un tesorito a su lado (la verdad es que siempre me compara con las novias de sus amigos más cercanos y, en cuanto a carácter se refiere, tengo todas las de ganar. Bueno, en cuánto a físico también pero para gustos los colores. jejeje). El problema con él es que es más burro que burro y de decir las cosas finamente o mediante sutilezas no entiende. Así que de vez en cuando le salen cosas tan inoportunas como las que comenté. Creo que le voy a llamar Sr. Poco Tacto. Voy a hacer como Mariposa de Papel (antes conocida como Muñekita Caprichosa) y voy a poner apodo a mi pareja. Sí, creo que Sr. Poco Tacto le va al pelo.

Aclarar que ninguno de los comentarios me sentó mal ni mucho menos. Habiendo leido lo que escribí, Cabrón sería lo más fino que le habría llamado yo. Así que, como pone en el título de hoy, sólo quería romper una lanza a favor del Sr. Poco Tacto, y decir que lo mismo no me sabe decir las cosas malas de una forma sutil, como les suelta cualquier lindeza (esta vez lindeza literalmente) sobre mí a sus amigos comparándome (para bien) con sus respectivas. Además no puedo tenerle mucho en cuenta los comentarios sobre físicos cuando se vuelve loco lo mismo por Jessica Alba o Gissele Bunchen que por Beyoncé o Jenifer López. Así de contradictorio es el muchacho. Claro que eso no quita para que de vez en cuando se pueda meter su lengua viperina por donde le quepa, me enfade con él y lo más fino que le llame sea Cabrón. JAJAJA.



De vez en cuando es un zopenco pero ¡LE QUIERO! qué le voy a hacer.


martes, 12 de mayo de 2009

‘Da pena verte’ Versus ‘Quiero estar como tú’

Ayer tuve que enfrentarme a uno de los comentarios más hirientes que me han hecho. Recuerdo muchos que me han hecho daño pero este, como surgió de la boca de mi novio me sentó cual patada en los mismísimos cojones. ‘Da pena verte. Te veo venir andando y, hija, das penita’. Grandísimo cabrón. Lo siento, pero no pude contener este pensamiento.



Recuerdo un día cenando con amigos. Yo estaba ojeando en una revista las fotos de Elsa Pataki que tanto dieron que hablar porque un paparachi les pilló y las publicó antes que la revista para la cual estaba posando. Mi comentario fue ‘Pues tampoco tengo mucho que envidiarla’. Ante mi comentario, a mi novio casi se le atraganta la cerveza, le entró la risa y soltó un ‘¡no, qué va!’. Puse mi mirada de ‘te mato’ y me enfadé. Evidentemente. Por aquél entonces, pesaría alrededor de 50 kilos. Cabrón, cabrón, cabrón. ¿Os podéis creer que tuve que escuchar de boca de un amigo suyo ‘ya le gustaría a la Pataki tener el cuerpo que tú tienes’? Si es que mi novio tiene tanto tacto como… buf! No se me ocurre nada. Dejémoslo en no tiene nada de tacto. Así que el comentario de ayer me lo voy a pasar por el mismo sitio que me pasé el otro comentario. Sé que le gusto aunque esté flacucha y él diga que no le gusta verme así. Cuando tenía algunos kilos más, me solía enganchar de la parte de atrás de la espalda, en la parte baja, tras los huesecillos de la cadera, y decía ‘¿qué es esto que tienes aquí?’, ‘una morcilla’ contestaba yo con una sonrisa en la cara y odiándome por dentro. ‘Me encanta agarrarte de aquí aunque habría que quitar esta grasilla’… había comenzado bien el comentario pero Don Tacto volvió a salir. Y os podría poner un montón de ejemplos más.


Por otra parte, mi cuñada ayer me preguntó a ver si había ido al gimnasio. Ella va por las mañanas y no coincidimos. Hablando de las agujetas de la semana pasada y de lo que hacíamos cada una, hizo un comentario, delante de mi novio, que me encantó: ‘Claro, para eso voy al gimnasio para quedarme como tú’. Toma esa. Sonrisilla inevitable en mi boca y mirada a mi amado. Seguido de un ‘pero no adelgaces más que no se te va a ver’. Vale, perfecto; me quedo con que quieres estar como yo. Tampoco tengo intención de adelgazar más de forma notable.
Y yo sigo comiendo como una persona normal delante de la gente. Guardando apariencias y haciendo visitas al baño.

lunes, 11 de mayo de 2009

Súbete en la báscula.

Hace unos días que fui a comer a casa de mis padres.
Mi madre llevaba tiempo diciéndome que me iba a controlar el peso pero yo, de una manera o de otra, iba consiguiendo escaquearme de una manera casi profesional. Hasta este último día. ‘Quítate los zapatos y súbete a la báscula’. Por el camino hacia el baño, metí en mis bolsillos sin que me vieran un candado que pesa casi medio kilo. Además, me pesó después de comer, con lo que yo, con vistas a lo que iba a pasar, comí bastante más de lo que habría comido normalmente y bebí un montón de agua. Resultado: 45 justitos (no llegaba, de hecho). Mi madre puso el grito en el cielo y yo no paraba de repetirla que su báscula pesaba de menos que la última vez que me había pesado mi novio pesaba 47,500. ‘Para cuando vuelva de vacaciones tienes que tener 2 kilos más’.


¡AAAAAAHHHHHH! Y ahora no sé qué hacer para pesar 2 kilos más para cuando vuelva a pesarme mi madre. Bueno, sí que sé lo que hacer pero no pienso hacerlo. ¿¡Por qué!? Déjame pesar lo que me de la gana que yo estoy bien así. Mis análisis son estupendos o ¿no lo recuerdas? Da igual, todo la da igual. Sólo quiere verme más gorda sin importar si yo estoy más contenta y me veo mejor ahora. Porque lo sabe y aún así, como no está de acuerdo se lo pasa por el forro de los cojones. Lo importante es que ella se quede tranquila.


¿Y yo? ¿Quién piensa en mí? ¿En lo que yo siento? ¿En cómo me siento? Nadie. Sé que mi madre me quiere y que se preocupa por mí pero si estoy sana, no debería de preocuparse tanto por cuánto peso.


Estoy harta de que todo el mundo intente planearme la vida. ‘Sal que hace bueno’, ‘No te pases la tarde en casa, haz algo, vete al gimnasio’, ‘Come’, ‘No comas mierdas’, ‘Engorda’, ‘No seas tan autista, queda con alguien’… ¿y si yo no quiero salir? ¿y si me quiero quedar en casa en el sofá haga el tiempo que haga fuera? ¿y si no quiero comer? ¿y si me apetece empapuzarme a chocolate? ¿no estoy muy flaca? pues déjadme comer chuches, chocolate y bollitos ¿y si no me apetece quedar con nadie porque no quiero poner buena cara cuando lo que realmente me apetece es pasarme la tarde llorando? Eso no lo tienen en cuenta. Tengo que salir porque a todo el mundo parece que le apetece salir con buen tiempo, no tengo que comer ‘mierdas’ porque la gente está preocupada por su peso y las ‘mierdas’ engordan, tengo que comer porque todo el mundo come, tengo que quedar con gente porque el ser humano es social. Pues lo siento, soy antisocial y autista, rara, diferente. Defíneme como te de la gana que me da igual. No me gusta tener que guardar apariencias y últimamente es lo que tengo que hacer cada vez que quedo con alguien, porque si no las guardo, al llegar a casa tengo que oir un ‘vaya cara que tenías con estos, podías haber hablado más, bla, bla, bla’. Así que tengo que aguantar las conversaciones sobre futuras bodas, trajes de novia y peinados, hijos más o menos llorones y demás temas familiares. Y, mientras, mi vida sigue igual.

Y a mí sólo me apetece llenar este vacío para luego poder vomitar mi alma.

viernes, 8 de mayo de 2009

Afrontar la vida DESPEINADA!!!

VIVIR LA VIDA DESPEINADA



Todos debiéramos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos más felices.Hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad. El mundo está loco . Definitivamente loco. Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro, arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina.

- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.

Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible.
Así que siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado, Y no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.

Es ley de vida: siempre va a estar más despeinado quien elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que quien elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria. Y quizá debiera seguir las instrucciones pero ¿cuándo me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta de que para lucir linda, me debo sentir linda.

¡La persona más linda que puedo ser! Lo único que realmente importa es que, al mirarme al espejo, vea a la persona que debo ser.

Por eso recomiendo a todos (mujeres y -porque no- hombres): Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta, y sobre todo, ¡deja que la vida te despeine! Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te vuelvas a peinar.

PIÉNSALO Y QUE DISFRUTES...

me han mandado esto por mail y no he podido resistirme de postearlo. *u*

jueves, 7 de mayo de 2009

Vuelve a nublarse...

Hoy he estado bastante liada en el curro y no he podido hacer un post como me habría gustado, pero aún así, quiero dejar constancia aquí de algunas cosillas.
Vuelvo a estar nublada. Creo que mi evolución diaria, la evolución de mi humor de la que hablaba ayer, también depende del tiempo que haga fuera. Hoy está nublado, el sol no se ha asomado ni siquiera un poquito así que puedo decir que esoy del color del día: gris. Ni bien, ni mal. Gris.

Mi báscula ha muerto. RIP. Ayer por la tarde intenté ponerle la perdida y después encontrada pila nueva que compré para volver a pesarme y ¡sorpresa! en la pantallita no aparece nada de nada. Probaré a comprar otra pila y, si no habrá que plantearse comprar otra. Resumiendo: sigo sin saber lo que peso. Para controlarme, todas las noches cuando me acuesto y todas las mañanas al sonar el despertador aún tumbada en la cama, palpo esos maravillosos huesitos que sobresalen de mis caderas (por lo menos cuando estoy tumbada. De pie no se me notan tanto; es decir, no sobresalen) y de mis costados haciendo parecer que tengo un piano bajo el brazo. Sí, siguen ahí, ya puedo levantarme o dormirme trankila (según toque). Es un ritual que no puedo evitar. Como cuando me miro en un espejo de cuerpo entero y mido (mentalmente) el hueco que queda entre mis piernas. Intento juntarlas mucho, mucho, para ver si desaparece. No lo hace. Perfecto. Sigo delgada. Rituales. Mi vida está llena de ellos.

Ayer, la clase de spinning muy bien. El profesor me gustó bastante y, aunque los he tenido mejores, le voy a dar un boto de confianza. Creo que dependiendo de la hora a la que se vaya hay otro profe pero de momento coincidiré con él, así que bien. No lo he comentado, pero el otro día en la clase de step yo era la más delgada. Miraba a izquierda y derecha en el grandisimo espejo de delante pasando ese escaner corporal que tengo instalado en mi cerebro. ¡SORPRESA! Todas están más gordas que tú. Bueno, esa de la izquierda está muy delgada aunque tiene más estructura ósea por lo que abulta más. Perfecto. ¡QUE SATISFACCIÓN TXIKAS!. Lo siento, ayer ya comentaba sobre mi vanidad, envidia y soberbia. He aquí otro ejemplo más.

Por lo demás sigo una rutina muy poco saludable en lo que respecta a la comida. Creo que hasta que no empiece el buen tiempo no voy a ser capaz de dejar de pegarme mi atracón de la tarde. Mi ansiedad es tremenda y muchas veces pienso en vaciarme sin haberme llenado siquiera. Me doy asco, vergüenza, tanto da. Mi control todavía está por volver. Ya he caído y me he levantado más veces. Sólo es cuestión de tiempo y de mí. Lo sé.




miércoles, 6 de mayo de 2009

¡PECADORA!

Lujuria

La lujuria es usualmente considerada, de manera exagerada, como el pecado que incluye pensamientos o deseos obsesivos o excesivos de naturaleza sexual.

¿Quién se atreve a decir que no se ha dejado llevar? Y es que me encanta el sexo, no lo puedo evitar. Claro que si incluimos los pensamientos… ¿quién no se ha fijado en el culo de ese compañero de trabajo que pasa por al lado de tu mesa? Y obsesivos… pues depende del momento. ¿Excesivos? Mientras se puedan controlar ningún problema.



Gula

Actualmente la gula o glotonería se identifica como el consumo excesivo de comida y bebida, aunque en el pasado cualquier forma de exceso podía caer bajo la definición de este pecado. Marcado por el consumo excesivo de manera irracional o innecesaria, la gula también incluye ciertas formas de comportamiento destructivo. De esta manera el abuso de substancias o las borracheras pueden ser vistos como ejemplos de gula.

Y qué os voy a contar de ese que no sepáis. Tan conocido y re-conocido por algunas de nosotras… aquí sí que reside un problema ya que, en este caso, no tengo control. Pero algún día…




Avaricia

La avaricia es, como la lujuria y la gula, un pecado de exceso. Sin embargo, la avaricia, vista por la Iglesia, aplica sólo a la adquisición de riquezas en particular pero va mucho más allá: Avaricia es un término que describe muchos otros ejemplos de pecados. Estos incluyen deslealtad, traición deliberada, especialmente para el beneficio personal, como en el caso de dejarse sobornar.



¡Buf! ¡Lo quiero todo! Y no puedo dejar de ser egoísta en ciertos aspectos. Sido diciendo que todo el mundo busca el beneficio personal. No hay actos altruistas: incluso aquellos que lo parecen, reportan al que lo hace una satisfacción, así que ahí está ese beneficio personal de nuevo.


Pereza


La pereza es el más “metafísico” de los Pecados Capitales. Está referido a la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia en cuanto tal. Es una “tristeza de ánimo” que nos aparta de las obligaciones espirituales o divinas, a causa de los obstáculos y dificultades que en ellas se encuentran.


Y cuantas veces me he querido quedar en la cama, en el sofá, encerrada en casa, dándome un baño sin saber nada de nadie y sin intención alguna de hacer absolutamente NADA.




Ira

La ira puede ser descrita como un sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enojo. Estos sentimientos se pueden manifestar como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás y hacía uno mismo, impaciencia con los procedimientos y el deseo de venganza, generalmente, deseando hacer mal a otros. Incluye también odio e intolerancia.


Tan presente últimamente en mi vida. Estoy irascible. Lo he posteado más de una vez. Siento un arrebato incontrolable de ira ante determinadas personas y acciones comunes. Me enfado, me estreso, me da ansiedad y me pongo violenta. Hasta mientras escribo e imagino situaciones que me atacan los nervios estoy apretando la mandibula…


Envidia

Como la avaricia, la envidia se caracteriza por un deseo insaciable, sin embargo, difieren por dos grandes razones:
Primero, la avaricia está más asociada con bienes materiales, mientras que la envidia puede ser más general; segundo, aquellos que cometen el pecado de la envidia desean algo que alguien más tiene, y que perciben que a ellos les hace falta.


Soy envidiosa, sí. Lo sabéis. No puedo evitar compararme con los demás. Delgadez, fuerza, inteligencia, belleza… me dan envidia tantas cosas. Hay gente que habla de envidia sana. Yo, en cambio, pienso que esa ‘envidia sana’ no existe. Si se siente envidia es eso, envidia, así que no intentemos disfrazarla.
Hay una frase de Quevedo que me encanta: La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.



Soberbia


En casi todas las listas de pecados, la soberbia es considerada el pecado original, el más serio de los pecados capitales, y de hecho, es también la principal fuente de la que derivan los otros. Es identificado como un deseo por ser más importante o atractivo que los demás, fallando en halagar a los otros.
Genéricamente se define como la sobrevaloración del YO respecto de otros por superar, alcanzar o superponerse a un obstáculo, situación o bien en alcanzar un estatus elevado y subvalorizar al contexto.


Aunque parezca contradictorio, se puede tener una baja autoestima, creerse una mierda y, a la vez, ser soberbia. Lo soy. No siempre, supongo, pero ahí está ese deseo por ser más importante, atractivo y lo que sea más que los demás.





Pues sí, peco como la que más. ¿Qué le vamos a hacer? De momento no me va mal, así que...


Contaros que ayer me gustó la profesora de Step. El monitor del gimnasio también muy majo... y muy guapo, con buen culo...¡Ejem, ejem! ¡viva la lujuria! qué le vamos a hacer si tenemos ojos... Hoy voy a GAP (a ver si mi culo le gana la batalla a la gravedad) y spinning.

En cuanto a mi estado de ánimo, va mejorando según avanza el día. Me sigo queriendo morir cuando suena el despetador. Luego ya me da igual, ignoro el sueño, me pongo de café hasta las cejas y ¡a seguir con el día!

¡Oh! Esta mañana encontré la pila de la báscula. No me ha dado tiempo esta mañana a ponerla así que para mañana ya sabré lo que indica. Espero no llevarme ninguna desilusión...


martes, 5 de mayo de 2009

Adicta

Me he despertado con sueño aunque ayer me acosté pronto porque me sentía como si me hubiera arroyado un camión, ya que me vino la regla y el primer día suelo quedar hecha una mierda, con dolor de ovarios y sin ganas de nada más que acurrucarme en el sofá.
Suena el despertador, abro los ojos, lo apago, me incorporo y me quiero morir. Mi novio se revuelve un poco, cambia de postura y sigue durmiendo. Arriba. Derecha al baño. Miro la báscula. Inútil: no tiene pila. La perdiste por no dejarla puesta. Poco a poco voy espabilando. Desayuno. Peso los cereales, 25 gr. (56 Kcal), los hecho al café (69 Kcal porque lleva leche). Soy una calculadora humana.


Mientras desayuno recuerdo que hoy empieza la venta de Dolores Promesas en internet. Me alegro. Por raro que parezca, hoy tengo ganas de llegar a la oficina. Soy adicta a las compras por internet. No lo puedo evitar (bueno, sí que puedo pero no quiero). Estoy registrada en todas las tiendas y tienditas virtuales. Espero mis marcas y firmas con ansia y, cuando llegan, estoy preparada con la tarjeta de crédito en la mano. Hoy he comprado 3 camisetas. Estoy contenta, he mirado las compras que tengo pendientes y me he asombrado: ¡estoy a la espera de 5 paquetes distintos! (contando este último). Al final los de la empresa logística me van a conocer… En fin, tendré que controlarme un poco. Parece que de momento va a tardar algún tiempo en salir otra campaña que me interese. Menos mal, porque este mes me he pasado un poquito.

Según va pasando la mañana, me voy animando un poquito más y ya no tengo tantas ganas de dormir (o seguir durmiendo). Ahora pienso en mi tarde de gimnasio e inglés. Voy como loca de un lado a otro para que me de tiempo a llegar a todas partes a la hora (odio la impuntualidad, no puedo con ella). Voy a conocer al profesor/a de step. Espero que me guste. Mañana al de spinning porque hoy no me da tiempo a ir (inglés).



Llevo 4 días sin pesarme y no lo llevo tan mal como pensaba. Siempre que paso por al lado de la báscula tengo unas ganas tremendas de que me de su veredicto. Incluso sabiendo que está sin pilas me subo encima. Por si acaso. En mi anterior gimnasio había báscula, en este no tengo ni idea. Aunque aún habiendo no tengo claro que me suba. Primero porque no quiero que nadie me vea subirme y, segundo, porque me da pánico subirme en una bascula ‘desconocida’ y que no esté regulada como la mía y me llame cerda y gorda a la cara.



Como veis, hoy no estoy tan deprimida como otros días. A ver lo que me dura. Si la mañana sigue pasando de forma ininterrumpida como hasta ahora irá bien. Digo ininterrumpida porque hay veces en los que me parece que el tiempo se ha parado y las 8 horas se me hacen como si fueran 24. Hasta ahora he ido encontrando cosillas que me han mantenido entretenida (entre ellas, mis compras matutinas, visitar los blogs que han sido actualizados, hacer algunas cosillas del curro y escribir este post). Me quedan 3 horas y 20 minutos.

lunes, 4 de mayo de 2009

No quiero estar aquí


Estoy increíblemente sensible. Todo me molesta y me sienta mal. Me pongo triste por cualquier cosa y se me saltan las lágrimas a la mínima. Llevo todo el fin de semana igual.

Vuelvo a tener ese tipo de días en los que me quedaría debajo de las sábanas. No quiero saber nada de nadie y tampoco quiero que la gente sepa nada de mí. No tengo ganas de relacionarme con nadie. Antisocial. Esta es una palabra que últimamente me define demasiado bien. Quiero poder llorar cuando me entren ganas sin necesidad de reprimir las lágrimas. Estoy harta de llorar por dentro y sonreír por fuera. Quiero gritar que me importa una mierda eso de lo que ‘mis amigas’ están hablando sin que se me juzgue por ello. ¿Qué más me da a mí cómo quedan más limpios los cristales de casa? Maravillosa conversación, interesante donde las haya la que tuve el otro día con ellas. Y fijaos que he puesto entre comillas eso de ‘mis amigas’. Es porque en estos momentos no las siento, no me llegan y, por tanto, no me queda claro que lo sean. Supuestamente lo son pero como estoy antisocial pues no me queda claro. Prefiero estar a mi aire pensando en el sexo de los ángeles que hablando de ese tipo de banalidades. No me interesa, gracias.


De esta manera, el sábado terminé yendo de compras (yo sola porque siempre encuentro más cosas cuando voy yo sola, porque no me apetecía ir con nadie, y porque tampoco tenía a nadie que me acompañara). No tengo muy claro que me sentara bien ir de shopping. Primero porque últimamente estoy teniendo problemas para encontrar tallas que me sienten bien (la 34 me queda floja), segundo porque no encuentro muchas cosas que me gusten y, tercero, porque al desnudarme tantísimas veces frente a los espejos de los probadores no puedo evitar mirarme desde todos los ángulos posibles (me estoy haciendo contorsionista profesional) y odiarme un poquito más. No me gusto y no lo puedo evitar.



Últimamente me maquillo más sólo por mirarme la cara durante un rato más y no mirarme el culo. Sólo para que la gente se fije más en mis ojos que en mis muslos. Cada vez que me veo en un espejo siento que me desdoblo. No es la primera vez que me pasa. La sensación es como si estuviera haciendo un viaje astral. Salgo de mi cuerpo y me veo desde fuera. Desde atrás, desde arriba, desde izquierda y derecha, de frente. Esa no soy yo. ¿Soy yo? Lo dudo por un momento. Sí, debo de serlo. Me doy asco. No porque me vea gorda o flaca. Simplemente no me gusta lo que veo. Me enfrento a mí misma y empieza la discusión de siempre: no estás mal, sí que lo estoy, estás guapa, no, doy asco, no, no lo das, mira qué cadera, pero si tienes 85 cm de cadera, es enorme, no lo es, tengo cartucheras… y es que no me entiendo. A veces ni yo puedo conmigo misma.

Por eso estos días debería de quedarme en la cama, escondida bajo las sábanas, sin poder hacer daño: ni a mí, ni a los demás.