jueves, 16 de abril de 2009

Dormir, sólo pienso en dormir

Me levanto con sueño por la mañana pensando en seguir durmiendo. Miro al que descansa a mi lado, oigo su respiración acompasada y relajada. Duerme. Sigue durmiendo. No ha oido mi despertador que pongo muy bajito para no molestarle. Y me muero de envidia. Quiero seguir durmiendo y no puedo. Me dirijo al baño, me ducho, intento espabilarme. No funciona, tengo sueño. Sigo queriendo dormir. Sago de la ducha, me subo en la báscula repitiendo el ritual de cada mañana. Perfecto, estoy volviendo a mi peso; vuelve a marcar menos de 44 kilos. Me dirijo a la cocina, pongo la cafetera y me visto y maquillo mientras se hace el café. Una cucharada de cereales de fibra. Me pesa la cuchara. Quiero volver a la cama. Termino mi desayuno, salgo de casa y me dirijo al coche que hoy ha dormido en la calle. Conduzco. Cuidado, ahora no te pudes dormir. Atenta. Llego a la oficina. Son las 7 de la mañana. Me relajo, vuelvo a sentir sueño. Me pesan los párpados. Enciendo el ordenador. Chequeo el correo. Primero el personal. Nuevos comentarios por editar en el blog. Sonrio. Me alegran. Paso al correo del trabajo. Muchisimo trabajo acumulado. Tengo un largo día por delante. Sin ganas comienzo el día. Sigo con sueño. Sólo pienso en llegar a casa, tirarme en el sofá y dormir. Cuando duermo estoy tranquila. Sin ansiedad. Me siento bien. Relajada. Durmiendo. Dormida.
Y me duermo.

1 comentario:

  1. Dormir... mis dias aveces se me van esperando al hora de dormir.. para comenzar de nuevo el otro y de nuevo dormir... En el trabajo igual... se acomula, busco y reviso mis cosas personales para ver si asi me motivo un poco a seguir el dia...

    En realidad comprendo tu punto de vista

    Saludos y abrazos
    Dakota

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