martes, 7 de abril de 2009

2008 Agosto.





















06/08/2008
Agosto sin vacaciones.
Esta semana es de 5 días laborables y se me está haciendo cuesta arriba. Voy a pensar en positivo: ¡pasado mañana es viernes! No me sirve, no me anima. Quiero dormir. Tengo sueño y no tengo ganas de hacer nada. Playa, dormir, sofá, dormir, cama, dormir.






Estos días no he bajado nada de peso hasta hoy. Lunes y martes por la mañana, cuando me levanto y después de hacer pis, he pesado 46.8. No entiendo por qué, porque he estado de lo más formal. En cambio esta mañana he bajado otros 200 gramos: 46.6 marcó esta vez. Bueno, pues sin prisa, tampoco quiero agobiarme ni bajar 8 kilos en 2 semanas (ni en 3. Se notaría demasiado).
Tengo mucho sueño. Me lloran los ojitos y sólo pienso en tumbarme por ahí y dormir un rato. Bostezo. Estoy venga a bostezar. Y pienso en que todas mis amigas están de vacaciones y me aburro más todavía.

¡Argh! ¡NO LO AGUANTO MÁS! No puedo con ella. Es la responsabilidad personificada, tan aplicada, tan responsable, tan trabajadora. ¡Qué asco joder! La miro y no para de currar. Hasta ha faltado al café porque tenía que hacer no se qué. Pues tú verás chica, pero el café te corresponde. La mandaría a la mierda. ‘Buenos días Hidden’ me dice todas las mañanas cuando llega con esa vocecilla de niña buena y fina. ¡Pero si es de barrio! Y vaya barrio… no es precisamente de lo mejor de Bilbao, más bien todo lo contrario. Me da rabia, me agobia, me pone de mala leche, me hierve la sangre, me pone violenta. No lo puedo evitar. Intento calmarme, respiro, inspiro, respiro, inspiro… lo mejor será ignorarla, ni mirarla, evitarla. No soporto esta gente tan ‘perfecta’, tan responsable con su trabajo que nos hace quedar mal a los demás, que me hace quedar mal a mí. Soy intransigente con ellos. Ignoran sus derechos y hacen que los demás quedemos mal por hacer uso de lo que nos corresponde. No puedo con ellos.


07/08/2008
Intolerante.
Me doy cuenta de que cada día soy más intransigente, menos tolerante. Cada vez me sacan más cosas de quicio, me violentan, me ponen de mal humor, me molestan, me sulfuran. Y estoy cansada de tanta hipocresía, pero creo que no me queda más remedio. No quiero quedarme colgada, sola. Más sola de lo que estoy ya.




Ayer quedé un rato con mis amigas. Cuando las vi llegar a las cuatro, lo primero que pensé fue ‘míralas que monas y rubias las cuatro’. Luego ‘¿qué hago yo aquí? No pego’. Me sentí un poco desubicada. ¿Pero, por qué? Son mis amigas de toda la vida. Muchas veces creo que no tengo nada que ver con ellas. Bueno, en realidad, sé que no tengo nada que ver con ellas. Creo que somos bastante diferentes: nos interesan diferentes cosas, tenemos diferentes gustos, diferentes metas, diferentes caracteres. Entre ellas puedo ver alguna similitud, pero yo me siento diferente y sé que lo soy. Puede que hasta sea por eso que son mis amigas y, a mi manera, las quiero a todas; a cada una de una manera, pero las quiero a todas, son importantes para mí. En fin, que ahí estaba yo: un pegote moreno entre tanta rubia estupenda.

08/08/2008
Thinspo.
He decidido no teñirme el pelo. Puede que ahora me viera bien porque estoy morena, pero en cosa de un mes, cuando se me quite el color, no me va a gustar el pelo tan claro. Me gusta el contraste de mi piel clara con el pelo oscuro. Lo decidí ayer mientras veía unas fotos de una antigua compañera de clase. Viendo esas fotos sentí verdadera envidia. Se podría decir que se ha convertido en una inspiración. Está guapísima. Más delgada que nunca y más ella que nunca. Nunca ha sido fea y siempre ha tenido su propio estilo. Hasta esta edad que tenemos se ha ido definiendo y adaptando sus gustos más a ella hasta que ha dado con lo que más y mejor se le amoldan. Me gustó. Yo soy diferente, pero no tanto. Me gustó lo que vi y me recordó lo que me gusta. Hay veces en las que pierdo las referencias y me pierdo yo. No suelo tardar en encontrarme pero tengo que admitir que a veces me pierdo y tiendo a imitar lo que veo. No debería hacerlo más. Sé perfectamente lo que me gusta y lo que quiero para mí. Ahora sólo tengo que perseguirlo y conseguirlo.
Cuando pienso en mi ex compañera de clase, recuerdo la amistad que nos unía, nuestras mañanas y tardes juntas, nuestras fiestas, nuestras piras, nuestras conversaciones, nuestras miradas, nuestra complicidad. Me da pena haber perdido todo aquello. No sé por qué a veces perdemos el contacto con gente que queremos. No deberíamos haber consentido perder ese contacto nunca. Siempre me digo que voy a llamar, que voy a quedar, pero no lo hago. Soy una dejada para estas cosas. No sé si a ella le pasará lo mismo. Había en cosas que nos parecíamos bastante y en otras que éramos totalmente opuestas. Eso me gusta: creo que era la base de nuestra amistad. De que nos gustásemos desde el momento en que ella se me acercó en el tren ‘¿vas a mi clase, verdad?’. Es una pena. Sigo su vida gracias a su blog pero ella no sabe nada de mí. Hay veces que me dan ganas de llamarla par quedar con ella pero no sé qué tal la sentaría. Si me la encontrara por ahí tomando algo… ¿seguiré teniendo esa complicidad con ella? Hemos crecido y hemos cambiado. No puedo asegurar hasta qué punto. Pero me gustaría que no hubiera cambiado nada en lo que respecta a aquella primera impresión que tuvimos… Estoy nostálgica.
Agosto me está costando. Me pesa.

18/08/2008
Recaída.


Obesa. Me siento obesa, pesada, sebosa, gorda. Esta semana tengo que ponerme las pilas de nuevo porque me he dejado. Han sido varias las circunstancias por las que no he podido seguir el plan pero no quiero dar excusas porque no las tengo; sólo sé que si no se hubieran dado esas circunstancias yo ahora estaría bien. Esta mañana he pesado 49,6. Parece que mis objetivos de 46 se quedaron por el camino.
Estos últimos días he sentido que nadie se preocupa por mí. Me he sentido sola y abandonada. La gente a mi alrededor pasa bastante de mí, hace su vida y no se dan cuenta de que yo también formo parte de ella y que se me tiene que tener en cuenta. Me siento abandonada. Mi novio hace y deshace a su antojo, sin consultarme, viene y va cuando le da la gana y pienso que no se preocupa por mí. Porque normalmente no me enfado, porque no soy una pesada ni represento ninguna carga, porque siempre dejo hacer lo que a la gente le apetece. Pero luego espero que a mí también se me deje hacer. Yo no puedo dejar de tener en cuenta a la gente de alrededor, así que luego no hago lo que realmente haría sin tener a nadie en cuenta. Me preocupo por la gente y me gustaría que la gente se preocupara por mí un poco. Pero pasan de mí.
Mis amigas ya no me divierten. Este fin de semana que he salido en fiestas me he aburrido como una ostra en los bares. Me gustó ir a cenar y me gustó la cena, pero el resto sobró. Yo hice el esfuerzo hasta las 6 de la mañana porque ha venido una amiga de visita y la apetecía salir, pero si por mi hubiera sido, me habría marchado casi después de cenar.
Tengo la sensación de que Virgi va de guay, Ana sólo quiere llamar la atención, Marta hacer lo que le dice su hermana, María emborracharse porque era su último fin de semana de soltera… no me va el rollo. Lo siento pero no me divierte el panorama. Prefiero quedarme en casa leyendo o viendo una peli. No sé, estoy desubicada.
De momento en lo único que tengo que pensar es en recuperar mi peso.

19/08/2008
Tarde de martes y divagaciones.
En breve septiembre. He comprado una revista que trae la nueva colección para otoño – invierno. Me encanta. Muy oscura, muy negra. Lo que me fastidia es que ahora que se lleva todo el mundo va a ir como yo y eso no me gusta. Tendré que buscar algo diferenciador. Para currar lo mismo da que da lo mismo pero el resto de días o cuando quede por las tardes es diferente. Me compraría un montón de las cosas que he visto pero ya no dispongo de todo el dinero que me gustaría para mí. Voy a tener que llevar cuentas para no pasarme.

21/08/2008
¿Y ahora qué?
Ayer 47,6 y hoy 47,5. No lo entiendo, no debería de ser así. Me ha entrado una pequeña angustia esta mañana cuando he mirado hacia abajo para comprobar mi peso. He hecho lo de todos los días: me he levantado, he hecho pis, me he desnudado y subido en la báscula, he mirado hacia abajo y ¡sorpresa!; sólo me repetía ‘no puede ser’ y volví a probar, sí que podía ser. No lo entiendo, que alguien me explique por favor porque ayer no me pasé. El desayuno fue el de siempre (café y cereales con 2 galletas maría) y cené a las 8 de la tarde 5 puntas de espárrago y unos champiñones a la plancha que no llega a 100 Kcal. Me tomé un café con leche en la playa pero aun así no lo entiendo. A ver hoy. Es que si no, estoy pensando en que igual tengo que prescindir de tanto cereal por la mañana y, de momento, no podría. Es lo único que disfruto de comida, el desayuno, porque me encanta desayunar. No me quejo, no es una queja, sólo que creo que lo necesito para mantenerme despierta y afrontar las 8 horas de trabajo seguidas.
Estoy viendo la gimnasia rítmica. Están estupendas. Me parece increíble que pesen tan poco y están así de bien. Entonces yo debo de parecer un zeppelín al lado de alguna de ellas. Mejor no pensarlo.



27/08/2008
Ahogada en un vaso de agua.
Últimamente me ahogo en un vaso de agua. Estoy de lo más irascible y todo lo que me dicen me afecta demasiado. No sé por qué es así pero lo es.
En el trabajo me aburro sobremanera. Pero voy a aguantar a que arranque este proyecto y se comience otro porque esto no creo que sea así siempre. Me siento un poco secretaria y, aunque pienso que por hacer de secretaria no cobro mal, no me gustaría estar así siempre. Quiero algo más.
Estoy que no tengo ganas de hacer absolutamente nada y cuando llego a casa sólo tengo ganas de tirarme en el sofá y dormitar. Cuando suena el despertador me quiero morir; me levanto como un autómata y vuelta a empezar otro día igual al anterior. Quiero dormir, sólo quiero dormir.
Pienso en Mi novio que está de vacaciones, en la playa, con buen tiempo, olitas. Por otra parte me veo yo en la oficina con vistas a una columna verde, rodeada de monitores y teclados, con un montón de gente con la que no he hablado nunca alrededor. Lo mismo ¿verdad?
Se acaba el verano y yo estoy sin ganas de nada. No es buen momento para no tener ganas de nada ahora que viene peor tiempo y eso me deprime más aun.

29/08/2008
Contenta. ¿?
Es viernes y estoy de viernes. Me apetece disfrutar del día y no tener que estar aquí encerrada. De lo malo-malo hoy nos damos un homenaje y bajamos a la cafetería a tomar café. Un descanso.Estoy en un buen principio con 46,7 para que la semana que viene sean 45. Además empezaré el gimnasio.

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