lunes, 6 de abril de 2009

03/06/2008. Perdida




Me pierdo. Me abandonan. Me ignoran. Últimamente no hago más que soñar que gente muy cercana a mí me hace de menos, me ignora, me reemplaza por otra persona a la que también conozco y que, casualmente, presenté yo entre ellas. Quieren hacer cosas diferentes a mí, tienen intereses distintos y me rechazan por ello. Yo termino buscándome la vida para hacer lo que quiero pero me pierdo. Siempre termino perdiéndome y buscando el camino para llegar donde quiero. Normalmente lo veo pero no consigo llegar. Mi sentimiento al principio es de nerviosismo que pasa a impotencia y después a indiferencia. En este punto es cuando me propongo hacer lo que quiero y me pierdo. No sé, ¿estoy perdida?, ¿me siento abandonada?
Cambiando de tema, aunque mis padres se hayan marchado y yo esté sola, no consigo llegar a 45. De hecho estoy en 48. Más de lo que he estado estando ellos. El caso es que ceno bastante y, el fin de semana, me tienen bastante controlada. Además últimamente he tenido bastantes ataques de ansiedad. Creo que es por el tiempo. Parece otoño. Hace fresco, llueve un montón y el sol no termina de asomar. Pienso en cuando empiece a hacer bueno que saldré directa de la oficina a la playa. Echaré la siesta al sol, me pegaré un baño… Cuento los días que quedan para ese plan pero todo depende del tiempo que no parece que vaya a mejorar demasiado por el momento. Y yo me deprimo y sólo tengo ganas de encerrarme en casa, tirarme en el sofá y dormir. Madrugo un montón para venir a la oficina 8 horas que quiero que pasen rápido y, en cambio, a la mitad de la mañana se me hacen eternas. Cuando llegan las 15:00, hago recuento y no me parece que haya sido tan larga la jornada. Cuando terminan las cosas nunca me parecen para tanto, siempre tengo una idea mejor de lo que realmente ha sido, creo. No me veo bien. Pienso en ponerme extensiones pero es mucho dinero. Lo tengo pero estoy gastando demasiado. Puede que cuando cobre este mes… Ya veré. Creo que si bajo 2 kilos me veré mejor, estaré más contenta, más activa. Ya me pasó. Cuando pesaba 46 estaba mucho más contenta y con ganas de hacer cosas, de moverme, de salir. Pues ya sabes, no lo tienes tan difícil, ¿no? Aplícate el cuento porque esto no puede seguir así. Y quieres que cuando haga bueno el bikini nuevo te quede perfecto. Cuídate, alcanza aquello que quieres y estate contenta.
Quiero que llegue las 15:00 e irme a mi casa. Tumbarme un ratín en el sofá, ir a masaje y volver al sofá hasta las 20:00 que tengo salir porque he quedado. Se acabó el día. Mañana será otro día. Igual o parecido a este pero otro día.

Llevo bastante tiempo sin escribir porque siempre es lo mismo. Hay días mejores que otros pero en general siempre es igual. No he estado muy formal y creo que como me siento culpable no quiero dejar demasiada constancia de ello. Por otro lado he estado bastante vaga. Sí, vaga. Y no me ha apetecido escribir nada. Realmente no es que no me haya apetecido escribir, es que no me ha apetecido hacer nada. He bajado bastante el ritmo de gimnasio. No debería. Las demás, se han apuntado ahora y me llevan los demonios cuando las oigo que van todos los días. ¡Pero si ellas no van nunca! Ahora de repente se han vuelto unas aficionadas al gimnasio. Y lo que más me jode es que puedan adelgazar y obtener resultados en 3 meses. Me enfada, me siento celosa no sé por qué. Debería de alegrarme por ellas; porque se muevan, porque hagan deporte. Pero no es así. No quiero que nadie haga lo mismo que yo. No quiero que me imiten. Puede que no lo hagan por imitarme… Pero creo que ven el resultado que he tenido y creo que quieren lo mismo. Y yo no quiero que tengan lo mismo que yo. No quiero que mejoren, no quiero que estén más guapas y con mejor cuerpo. Me corroe la envidia y soy egoísta. Sí, parece que soy egoísta. Pues me da lo mismo. Cuando veo a alguien que considero que está mejor que yo en cualquier aspecto, me muero. Como el otro día cuando vi a Ana aparecer: me hundí. Yo me había visto guapa en casa pero al lado de ella soy una gorda más. Como odio coincidir con ella en ropa. Me gusta verla así porque me recuerda lo que yo quiero pero me llevan los demonios en estas situaciones cuando la diferencia es tan evidente y veo que me queda tanto… Y en estas situaciones en lugar de crecerme y darme ánimos, me muero un poquito más y me da por hacer todo lo contrario de lo que debería. ¿Alguien me entiende? Yo sí. Puede parecer contradictorio pero si uno se para a pensar puede que me entienda. Contradicciones. Bipolaridad. Quiero una cosa y hago lo contrario. Pienso algo y digo lo opuesto o cualquier gilipollez que me venga a la cabeza que no tiene nada que ver con lo primero. Depende del momento. Son cosas habituales en mi vida. He aprendido a vivir con ellas. Son parte de mí.

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